La ilegalidad de la comodidad

Publicidades en la web de El Mundo

 

En 2014 el mercado de la publicidad online crecerá un 14% con respecto al año pasado según un estudio de eMarketer. Este notable y progresivo aumento de la inversión en este medio está provocando, desde hace tiempo, un problema de publicidad intrusiva y molesta (publicidad de alto impacto, como se llama en la industria) que no deja de crecer.

 

Este tipo de publicidad suele encontrarse en los medios digitales (el típico banner desplegable que dan ganas de prender fuego al ordenador). Es por ello que en vez de provocar una catástrofe en casa, los usuarios prefieran la opción de instalar una extensión en los navegadores que elimine este tipo de publicidades de las webs que visita. En concreto, hoy hablamos de AdBlock.

 

AdBlock es sencillamente eso, una herramienta rodeada de polémica. La chispa lleva encendida desde su aparición, pero ha habido un par de momentos incendiarios en su corta vida. El primero, cuando se desvelaron informaciones que apuntaban a que Google ofrecía sumas de dinero a Eyeo, la empresa creadora, para que algunas publicidades no fueran consideradas como intrusivas, y por ello, no desaparecieran de las webs procesadas por la aplicación.

 

Hoy encontramos un tema algo más serio, al menos por que va a pasar a los tribunales. Los principales grupos de comunicación alemanes han decidido denunciar a la aplicación que elimina la única forma de ingresos de numerosas webs, tras las que hay gente trabajando. Además AdBlock posee lo que se conoce como una “lista blanca”. Un anunciante que no quiera que esta aplicación elimine sus mensajes comerciales deberá hacer una donación a la empresa. No es extorsión pero se acerca y es este el aspecto más criticado.

 

Ya solo queda esperar la resolución, aunque es un problema que ya no tiene solución ya que si AdBlock desaparece brotarán sus numerosos competidores. ¿Qué opinas tú?

 

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